miércoles, 16 de abril de 2008

Extra curricular

El mundo es tan lindo algunas veces. Por ejemplo hoy iba arriba de la micro feliz de la vida escuchando un tema de Omar A. Rodriguez-Lopez hasta q de pronto se sube una chica extremadamente linda que llevaba puesto un vestido rosado fluor muy corto, unas calzas negras y zapatillas converse all star rosado fluor tb con caña alta. El corte de pelo era muy ondero, y traía puestos unos lentes grandotes de marco blanco. Yo la miré embobado, y para suerte mia, la chica se sentó al lado mio habiendo unos 13 asientos desocupados en esa micro oruga de nuestro querido transantiago. Me sentí muy afortunado, pero aún así no me atreví a conversarle, siendo que la lola, me había mirado a los ojos durante todo el rato que yo la miraba, terminando con una linda sonrisa. En mi nerviosismo, miraba para afuera, abría y cerraba la mochila, mientras en mi cabeza pasaban miles de frases posibles para entablar una conversación. Fue totalmente inútil, ya que nunca hilé algo cuerdo, o que a mi parecer no sonara a patético. La micro avanzaba y avanzaba y la chica ya no me prestaba atención. Solo mataba el tiempo con la música de su Ipod (más caro y más moderno que el mio obviamente) que felizmente escuchaba.
Ya me había dado por vencido, con esa rabia de no tener el valor de hablarle a la mina, que tranquilamente podía ser el amor de mi vida.

En la calle, un heladero, con una sed infernal de choco fru (malmente llamado chocofruna) abrió su termo, sacó aquel helado, lo abrió y le dio una mascada tan grande que se comió como el 60% de la paleta. Acto seguido, lanzó sin mirar ese helado restante hacia la calle, y con una cuea inmensa para él, el helado entró por la ventana donde justo iba yo al lado de la linda chica, y suácate, me llegó todo el heladazo en la cara. Toda la gente de la micro se reia para callado y yo me hacía el hueón mientras buscaba algo pa limiparme. No pasaron ni 3 segundos, y la linda chiquilla me pasó unos pañuelos desechables para sacar la crema y el chocolate (obviamente, ni la crema ni el chocolate lo son, pero saben a eso) y se paró para bajar de la micro.
Nunca supe que pasó por la cabeza de esa chicoca, pero se que iba a tener una linda anécdota que contar a sus amigas, en donde el protagonista iba a ser yo :

Ilustración por Chavezonico

4 comentarios:

Lovage dijo...

Jajajajajajajajaja, buenísima anécdota e?
Besos!

Ary. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Benjamin Guerrero dijo...

Me recuerda la vez que fuimos al concierto de los chancho en el plaza oeste y me diste esa clase practica de por que no hay que darse vuelta a mirar al publico con la boca abierta

i - lustraluna dijo...

Hola!
Me he reido mucho con las historias que alcance a leer... y eso que solo venia en busca de ver tus ilustraciones.

Esta me gusta mucho, los colores y la expresion del personaje.

Te dejo saludos, nos vemos en clases.