
El día era más soleado que lo de costumbre y yo el pavo con polera negra, pero daba lo mismo, porque en la micro me había encontrado 5 lucas que ufff me salvaron la vida. El día era perfecto, había salido temprano del trabajo mas las 5 lucas anteriormente mencionadas condimentaban el día, hasta que pasó lo peor. Un camión de cemento arrolló a un quiltro que cruzaba la calle y guácala, fue un horrible desparramo de tripas al asfalto, lo que provocó que no me pudiera terminar mi nifty por el asco que me provocó tal escena. Miré a la gente nadie auxiliaba al pobre perro que aun estaba vivo, y yo, en acto san franciscoide me acerqué al perro para moverlo de ahí y... ahhhhh, perro hijo de puta, lo último que hizo antes de estirar la pata fue morderme la mano en acto reflejo. Ahora no se por que me sale espuma de la boca.
Ilustración por Melanie Climent