
Ahh, luego de haber estado 7 meses preso por el asesinato a una hormiga, volví a mi casa, con una barba muy larga y con más sabiduría que nunca. Extrañé mucho a mis amigos, que extrañamente no me fueron a ver nunca a la carcel de crímenes insectiles, pero supongo que era porque no tenían tiempo, así q cuando llegué a mi casa, me dediqué a llamarlos a todos.
- Aló, lilo, como estay?
- Bien poh chávez
- Bueno, te llamo porque me acaban de soltar de la cana
- "ahh, verdad que estabai preso"
- sipo
- oye, y que te parece que nos vayamos a la playa pa celebrar tu vuelta a la sociedad
- puta, sería la raja. Tengo puras ganas de salir
- yapo. llamo a los cabros y te pasamos a buscar.
- me parece fffff, ormidable
- ya, nos vemos de ahí
Fui al baño y comencé a cortar mi barba y echarme una manito de gato para estar ad hoc con la situación, tome mi colonia inglesa kadus y me perfumé entero, mientras de fondo sonaba por el equipo de música un tema de Holden. Una vez listo me fui a sentar al living a esperar a mis amigos mientras escuchaba mis temas favoritos en shuffle. Suena el celular, y me doy cuenta que me había quedado dormido. Ya era de noche. Contesto, y era una llamada equivocada. Bostezo y me doy cuenta que aun mis amigos no llegaban, así que los llamé para cachar que onda.
- Aló lilo (mientras de fondo se escuchaba el medio carrete)
- Hola Chávez
- Oye, que onda, me pasan a buscar
- Guenaaa chaaaavezzz!!! (era el andi gritandole al cel) Puta chávez, se nos olvidó pasar a buscarte jajaja, pero puta, son cosas que pasan. pa la otra será.
- Pucha bueno, será poh.
- Chao chaveeeeez!!!!!
pucha que son olvidadizos estos chiquillos, las joden.
Ilustración
Jenny Mörtsell