
Bueno, ya es un hecho, abandoné Grey Chile, mi segundo hogar publicitario, pero el primero de verdá (o sea, no digamos que NEO fue pulento). El asunto es que se suponía que me iba a Frederick/TBWA, pero me equivoqué. Bueno, ellos se equivocaron, porque no era yo al que iban a contratar, sino que a otro loco muy parecido a mi de apellido Falcón. Bueno, un error lo comete cualquiera, pero el atado es que como renuncié a Grey, ya no me quieren ver ni en pintura, aparte escribí con caca en el baño "ahí se ven" (espero que lo tomen con sentido del humor). Ya han pasado los días, y en la desesperación de verme cesante no me quedó otra de que ser consejero de Avon, algo bastante estúpido para alguien que se supone que tiene un título, pero bastante racional para alguien quien necesita unos pocos pesos para poder pagar la cuota del transplante de axila que tuve que hacerme (véase post anterior). En un comienzo fue traumático, tus amigos no te entienden, y eres el blanco de sus burlas, pero a medida que pasa el tiempo, les gusta, porque pueden comprar tranquilamente esos rush con forma de frutillita para comérselos.
Siento que ya me acostumbro al pasar el maldito catálogo entre mis conocidos para ganarme unos pesos, si tanto es mi comodidad con la pega, que hasta los de Flaño ya se han interesado en mis servicios. Al parecer, sirvo pa la pega. :)
Ilustración por Oscar Chávez, o sea yo!