
Una de las principales hueas pencas de ser de maipú, es que para el común de las personas vives lejos, muy lejos, y por lo mismo Tonka Tomicic terminó conmigo, por que le daba paja venir a visitarme (fue así de dura pa darme la patá en la raja). También es horrible levantarse como 3 días antes para llegar a la hora al trabajo (antes a la universidad) y más aún , tener que subirse a esas micros de mierda del transantiago pa recorrer toda la linda ciudad, si hasta un día de puro aburrido me puse a leer el selecciones de reader digest de una vieja que se sentó al lado mio. penoso.
Otro lindo ejemplo feo de ser de maipú es la discriminación cinéfila. Por ejemplo, cuando yo era un flamante usher del prestigioso cine showcase maipú (el mismo que sirve cabritas rancias) veía como los proyeccionistas ponían afiches de películas buenas como el último beso, Amelie, el ladrón de orquideas, punch drunk love, entre otras maravillas del período 2001-2003 en los backlights del cine, pero de nada servía ilusionarse, ya que las peliculas que realmente llegaban a maipú eran puras hueás como el Rey escorpión, el Leyton o Jeepers Creepers porque la gente de maipú no tenía la capacidad intelectual para ver peliculas que no fuesen hollywoodenses. una mierda de criterio.
Pero no todo es malo, por lo menos el agua es 100% maipucina y maría josé quintanilla es oriunda de estos lados.